6 jun 2015

Mamré

La niña escuchó la bomba y sus deportivas de petunias temblaron con el suelo. Miró la frondosa copa del árbol y lejos de asustarse sonrió al vislumbrar la presencia del Sr. Fantasma allí colgando. Tenía las rodillas ensangrentadas y la boca le sabía a uvas desolladas.
 Hay que... gimió al escuchar la última bomba racimo. Hay que buscar un lugar seguro para quedarse.
 Bajo el cielo siempre es seguro. paladeó balanceándose graciosamente el fantasma.
 Aún no conoces bien a los humanos. ¡Ellos son malos! Hay que buscar un lugar escondido del cielo donde no haya pájaros metalizados.
 Cierto. Solo te conozco a ti, Meira. De los humanos ni rastro. después se descolgó de la hirsuta rama y propuso abriendo un agujero en el tronco. Le diré al árbol que te cobije dentro, te alimente de savia y te convierta en ninfa del bosque. Así ya nunca sentirás vergüenza de ser humana. ¿De acuerdo?
 Hmmp... asintió salivando jugo de mora y sacudiendo las hormigas internas que le subían por las rodillas. ¿Pero qué es una ninfa?
 Una ninfa es una leyenda humana. Algo que ellos inventaron y en lo que no creen, tal y como dios. ¿Tú no quieres ser como ellos, no? Entonces siendo una ninfa podrás ser lo que quieras ser, Meira. Lo que tú quieras menos humana...
  Menos humana. juró mientras se quitaba las zapatillas de petunias y las colocaba en el agujero del viejo árbol israelí donde ponía 'Sagrado Árbol de Mamré'.

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